Salmón marinado

Esta pueda ser seguramente la receta más sencilla que he hecho en mi vida. No hay que encender el horno ni los fuegos, no hace falta tampoco sarten ni cazuela. Necesitaremos tan solo un recipiente donde depositar el salmón, la sal y el azucar.

Os explico la receta en 5 pasos:

1. Congelar el lomo de salmón para evitar el dichoso anisakis, puede que no pase nada, pero yo prefiero comerlo más tranquilo. Yo lo congele por separado, para hacerlo en dos días distintos.

2. Una vez descongelado, preparar la mezcla que nos servirá para marinar:  tan solo llevará sal y azucar al 50%, mitad y mitad de cada uno. La cantidad dependerá del tamaño del lomo (lo tiene que cubrir). Se le puede agregar también pimienta, ralladura de limón, eneldo, cebollino…. lo que creáis que pueda darle sabor y os guste.

3. Con los ingredientes bien mezclados, cubrimos el suelo del recipiente donde haremos el marinado y pondremos el lomo con la piel para abajo. Y tapamos el lomo con la mezcla restante.

4. Cubrimos todo con papel film y le ponemos algo pesado encima. Ya esta listo para meterlo a la nevera y esperar de 36 a 48 horas (dependiendo del grosor del lomo).

5. Pasado el tiempo de marinado, sacar el lomo y limpiarlo bien con agua para quitarle toda la sal. Veréis que esta más oscuro, y que la sal esta humeda: ha hecho su función y ha extraido parte del agua al salmón.

Y solo os queda disfrutar de este sencillo manjar cortandolo lo más fino posible. Se puede acompañar con alguna salsa de yogur, eneldo… eso a vuestro gusto (si sois unos enamorados del salmón como yo, seguro que preferis comerlo sólo para poder saborearlo mejor).